lunes, 23 de febrero de 2015

Las bodas de Maestras de Ceremonias

Ya hemos comenzado la temporada en Maestras de Ceremonias, y aunque mi estreno no ha sido el mejor, comencé con una gripe de las buenas, me fui el sábado a la boda de Sara y Nono en el Hotel Intercontinental de Madrid más feliz que una perdiz, qué poco importa si estás malo cuando te apasiona lo que haces.



Esta boda me encantó, a ver, ya se que siempre decimos todas lo mismo de cada una de nuestras bodas, pero es que esta era pequeñita, eran 30 invitados, y me encanta que los novios se atrevan a romper con los esquemas familiares de no invitar a todo el mundo en un radio de 1000 Km a la redonda, es muy difícil y lo digo también por experiencia, que en la mía somos 35 y a la madre de mi chico todavía la está costando digerirlo a la pobre, pero de verdad, ser decididos, no me canso de deciros que tenéis que ser vosotros mismos, en todo, en la ropa, vestido, maquillaje, pero por encima de todo que ese día tan especial os acompañen personas que sabéis que de verdad quieren estar a vuestro lado y no por mero compromiso.

Cuando Sara y Nono prepararon la ceremonia hay una cosa que le dijeron a Mamen en la reunión y lo cito literalmente; "nos sentimos tan privilegiados por tener cerca a las personas que hemos invitado, que queremos que se sientan igual de felices que nosotros con su presencia". No me digáis que no es precioso y como digo también valiente.




Ellos se decidieron por la ceremonia de la arena, otro día os contaré con todo detalle y de dónde viene esta ceremonia, que ahora parece que todo el mundo la hace y conoce, pero que su creadora así como la de la ceremonia de la luz es Mamen Navarro. 

A Sara la acompañó el padre de Nono que era el padrino y María, una preciosidad de hija que tiene Nono, que aunque la daba mucha vergüenza acompaño a la novia a las mil maravillas.
Les dedicaron unas palabras Jesús y Nerea, amigo de Nono y hermana de Sara, como siempre este tipo de intervenciones hace que las ceremonias sean super emotivas; y estuvieron acompañados por un guitarrista, Antonio Gámez que les tocó unas piezas fantásticas que envolvieron todos los momentos más emocionantes de la ceremonia.


Luego en la zona del banquete habían dejado un tablero con unas fotos que estaban personalizadas para que luego les dejaran un mensajito y lo pusieran en el libro de firmas, me pareció una idea genial, y ¿qué me decís del cuadro? es super gracioso también, la familia al completo.

Y lo mejor de todo cuando te mandan los propios novios un mensaje como este al día siguiente:
“Buenos días Mamen,
Antes de nada, queríamos agradecerte el habernos acompañado durante la preparación y la celebración de nuestra boda. Ha sido un placer y nos hemos sentido muy confortables sabiendo que estabas detrás.
Por otro lado, me gustaría decirte que no hemos parado de recibir halagos y felicitaciones por la propia celebración. La verdad es que Sara y yo la vivimos con mucha emoción, pero no sabíamos qué pasaba detrás nuestra. Pero lo que pasó es que a nuestra gente les llegó mucho, todos salieron muy felices de haber vivido algo así con nosotros. Y muchísima parte de ello, ha sido gracias a ti. Así que de corazón... GRACIAS.”


Gracias a vosotros chicos, estabais guapísimos y se os veía muy enamorados y muy felices. Os deseamos todo lo mejor.

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