domingo, 13 de diciembre de 2015

Boda de Miguel Ángel y Marta

Este fin de semana he tenido la suerte de poder colaborar con Lunasdboda en la boda de Miguel Ángel y Marta. El es el hijo de Félix Ramiro, ya os hablé aquí de esta firma con motivo de las 1001 bodas, en la que os enseñe la pasarela que presentó en la feria con un amplio abanico de sus trajes de ceremonia.
Yo únicamente fui a echar una mano ese día ya que de la organización se había encargado Caridad Ruíz, directora de LunasdBoda, junto con Mamen Navarro, responsable de servicios,  luego  ya el sábado fuimos a ayudarlas Verónica, una alumna de sus cursos de wedding planner y yo.

Aquí estamos las cuatro ya a punto de finalizar el día.



De verdad no me cansaré de recomendar que contratéis una wedding planner, es increíble la cantidad de situaciones que se dan y que hay que salvar aun cuando ya lo tienes todo organizado, contratado y preparado.

Os voy a contar un poco como fue el día, sin entrar en demasiados detalles para no aburriros, solo para que os hagáis una idea de los quebraderos de cabeza que os podéis quitar ese día.

La boda fue a las 12:30 en la parroquia de Santiago el Mayor, en Toledo, una parroquia con la que los novios tienen mucha vinculación desde pequeños, pero antes habíamos pasado por el Hotel Beatriz, también en Toledo para ver cómo iba la decoración.


Lo primero era revisar que toda la parte correspondiente al hotel y aunque en principio parecía que había algunos problemas con el sonido de unos vídeos que se quería proyectar a los novios, todo quedó correcto. Luego fuimos a comprobar que las flores de las mesas estaban todas colocadas, y que estaban en buenas condiciones.

Del hotel fuimos a la parroquia, igualmente para revisar el trabajo del florista, aquí he de decir, que si no hubiéramos llegado a la iglesia con bastante tiempo de antelación no queda vestida, otro de los imprevistos que sin un equipo de wedding planner hubiera sido un auténtico problema. Rápidamente nos pusimos manos a la obra a colocar las telas en los reclinatorios, los bancos para los padres y toda la decoración del altar y recibir a los invitados que comenzaron a llegar de inmediato.


Una vez finalizada la ceremonia salimos de nuevo para el hotel, a comprobar que la decoración estaba completa, que la orquesta había llegado y montado y que el sonido para los vídeos estaba controlado. 
El montaje de la orquesta me impresionó, madre mía qué orquesta, se llaman La Creme, impresionante el montaje, pero luego además cuando comenzó el baile, espectacular, la verdad y para mi opinión personal, de lo mejor de la boda.


Se recibió a los invitados con un caldo caliente seguido de un cóctel fantástico, con cortadores de jamón, mesa de quesos, de arroz, mesa de vinos, de huevos que iban haciéndolos en el momento, aquí hago también un inciso; lo de los huevitos me encanta y en general gusta mucho, pero si la boda es de invierno, como en este caso, no lo recomiendo, ya que hace bastante humo, y la zona donde estaban instalados olía bastante y había humareda, aun con una cristalera abierta, esto es más para bodas en exteriores. Tampoco paraban de salir bandejas de comida, ya al finalizar se fue dirigiendo a los invitados al salón para el almuerzo.

Mamen dando instrucciones a Verónica para la recepción de los invitados.


Ya en el salón donde se servía el almuerzo, había varias sorpresas que habían preparado los amigos de los novios, sobre todo a Marta, ya que era su cumpleaños y las amigas habían llevado una tarta con sus velas para cantarla el cumpleaños feliz, y los amigos les hicieron entrega también de unos regalos a ambos.

Ellos por su parte también tenían sorpresas preparadas, Marta le entregó a su cuñada una réplica de su ramo.

Se proyectó uno de los vídeos que habían preparado los amigos seguido de otro que se había estado editando en el momento, por parte del equipo de Pedro Zamorano, que fue el encargado de la fotografía.

Después se repartieron unas rosas para cada una de las señoras y seguidamente unas botellas de aceite para todos los invitados, aquí también había un pequeño problema de logística, ya que había únicamente tres cestas y más de 300 botellas de aceite para repartir, con  lo que había que rellenar las cestas cada vez que quedaba una vacía, y como el tiempo se echaba encima hubo que ponerse a repartir junto con las amigas para que todo el mundo se fuera con su detalle.


Para abrir el baile, los novios en lugar del vals habían preparado una coreografía, otra sorpresa que tenían preparada, seguidamente ya comenzó todo el mundo a bailar con la fantástica orquesta que llevaron, quedando abierto también el Candy Bar, la fuente de chocolate y la barra libre.

El photocall estaba ambientado en la navidad, recreando un rincón muy hogareño.


Y todavía quedaba por delante la recena de migas manchegas y chocolate con churros y otra proyección de vídeo.

Con todo este rollo que os acabo de soltar, lo que quiero decir es que una cosa es contratar a los proveedores y otra coordinarlo todo desde el principio hasta el final, de manera que parezca que todo sale solo, y está bien delegar en la familia más allegada y los amigos porque los novios ese día no deben hacer nada más que disfrutar, que bastante tienen con controlar los nervios, pero ¿no os parece que la familia se merece también que disfrute y no tenga que estar pendiente de todos los detalles?.









4 comentarios:

  1. Migas manchegas de recena?? ¡qué ricas!

    ResponderEliminar
  2. Gran trabajo chicas!!!

    ResponderEliminar
  3. Muy ricas Carlos, que mejor manera para terminar una boda, migas y chocolate.

    ResponderEliminar
  4. El vuestro sí que fue un gran trabajo Mamen.

    ResponderEliminar